Luis Jefté Lacourt

Luis Jefté Lacourt

Profesor de Comunicaciones e investigador, ha trabajado como periodista, redactor de relaciones públicas, catalogador de archivos históricos, administrador cultural y artista. Como gestor cultural, ha creado espacios educativos y de venta para artistas visuales de diferentes generaciones. Ha sido crítico de cine para el programa Hoy en las Noticias de Cadena Radio Universidad de Puerto Rico y continúa una larga investigación independiente sobre la historia del Cómic puertorriqueño. En marzo de 2014 publicó la novela gráfica "(A)diós", la cual obtuvo Mención Honorífica en los premios literarios PEN Club International Puerto Rico de 2015. En 2016, obtuvo el Premio de Cuento del certamen literario del Instituto de Cultura Puertorriqueña por "El origen de los murciélagos y otros cuentos".

Lenoil Val Cal: un historietista con filo

Filito, de Lenoil Val Cal, fue el protagonista de una tirilla puertorriqueña cuya vida se extendió entre 1974 y 1989. Reflejo de todos los problemas que el ciudadano común carga sobre sus costados, Filito es una de las tirillas que ha estado a la venta durante un tiempo más extenso y también la que mayor trascendencia internacional ha generado.

Turey el Taíno, para siempre

Turey el Taíno es uno de los personajes más recordados y queridos en la historia del cómic puertorriqueño. Sus creadores, Ricardo Álvarez Rivón y Magali J. Álvarez Meléndez, protagonizaron un valioso relato de esfuerzo e inventiva para lograr convertirlo en lo que es hoy en día: un entrañable capítulo en las páginas de la historia de este medio artístico.

La maldición del Cómic: la historia de Javier Rosa

La obra de Javier Rosa, aunque poco conocida, es un ejemplo del rico y creativo legado que muchos artistas componen en la historia del cómic puertorriqueño. Autor de numerosas series que conjugan géneros como el humorístico, el educativo o el erótico, Rosa no ha parado de crear durante años y no descarta volver a publicar en el futuro.

Paisajes fragmentados a diez pesos la hora

Amado Martínez Lebrón retó el pasado 7 febrero la asistencia del público con la exhibición Tronco Varado, en el Espacio Art Lab, puesto que ésta tuvo solo un día de duración. Con ello, el artista pretendía lanzar una revisión crítica hacia el mercado del arte, hacia la figura del artista y hacia la naturaleza misma de la obra.