Determinado

Una de las obras más famosas y representadas de Federico García Lorca, es un poema “dividido en varios jardines” titulado Doña Rosita la soltera. En él, Lorca utiliza como hilo conductor para contar la historia de la protagonista, la metáfora de una rosa, la rosa mutabile, que es roja por la mañana, se pone blanca por la tarde y, por la noche, se deshoja.

Cuando se abre en la mañana,

roja como sangre está.

El rocío no la toca

porque se teme quemar.

Abierta en el medio día

es dura como el coral.

El sol se asoma a los vidrios

para verla relumbrar.

Cuando en las ramas empiezan

los pájaros a cantar

y se desmaya la tarde

en las violetas del mar,

se pone blanca, con blanco

de una mejilla de sal.

Y cuando toca la noche

blando cuerno de metal

y las estrellas avanzan

mientras los aires se van,

en la raya de lo oscuro,

se comienza a deshojar.

 

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Lenguaje, imágenes metafóricas que hacen referencia al cuerpo y al paso del tiempo, y la memoria constante de la rosa mutabile, son elementos que dan unidad y profundidad a este drama subtitulado El lenguaje de las flores.

Lenguaje, cuerpo y flores son también los ingredientes que se mezclan de manera íntima en esta exposición que, bajo el título de Determinado, presenta Zuania Muñiz Meléndez en el Taller de Fotoperiodismo hasta el 30 de noviembre.

Son siete piezas en las que el lenguaje, imprescindible para iniciar el ritmo y la composición, es el elemento generador de las fotografías. La artista usa el artículo determinado del nombre de las flores que elige, no proponiendo un asunto de género, sino más bien un reconocimiento de su lengua materna, el español, en el que el género es morfología gramatical, algo que nada tiene que ver con el sexo. Por otro lado y, como afirma Luis Rafael Sánchez, el idioma es una trinchera, y en estas fotografías está articulado también como identidad, como amor al idioma materno y como una confirmación de que esta serie de imágenes no hubieran podido ser concebidas por Zuania en otra lengua.

Las flores, elegidas y manipuladas con delicadeza, minuciosidad y detenimiento, son esenciales para que el espectador asista atónito a esta explosión de color y belleza, donde cada detalle está cuidado con precisión. La composición perfecta, el diálogo íntimo y equilibrado que establecen las flores con el ser humano y consigo mismas, es esencial, tan esencial como lo es un poema o un hermoso drama lleno de matices y sugerencias. Flores de una belleza inverosímil que adquieren su máximo esplendor en este contexto artístico.

El cuerpo humano como una celebración gozosa del movimiento, de los besos, de las miradas, del baile, del amor. En definitiva, como el protagonista indiscutible de la alegría de vivir.

Siete fotografías con nombre propio y artículo determinado: El roble, La corona de cristo, El tulipán africano, La trinitaria, El flamboyán, La petrea, La flor de maga, La reina de las flores, La cruz de Marta y El cepillo de botella, desfilan ante nuestra mirada, poderosas y bellas, estimulando nuestros sentidos, porque hay en ellas una sensualidad perfumada y suave, tanto, que no solo se ve, sino que también se huele y se toca.

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El cuerpo humano como una celebración gozosa del movimiento, de los besos, de las miradas, del baile, del amor. En definitiva, como el protagonista indiscutible de la alegría de vivir.

Como dijo Matisse, “La creatividad requiere coraje”. Sí, hay que tener coraje en estos tiempos para hablar de la belleza sin sonrojarse y para invitarnos a mirarla de frente.

La exhibición Determinado, de Zuania Muñiz Meléndez, se exhibe en el Taller de Fotoperiodismo de Puerta de Tierra (San Juan), hasta el 30 de noviembre de 2016. Se puede visitar de lunes a viernes de 9.00am a 5.00pm. Para visitas guiadas pueden comunicarse con la artista al 787-934-4434.

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