La cuenta atrás para MuSA

No ha sido fácil el devenir de MuSA, el futuro Museo de Arte del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, a lo largo de los últimos años. Tras una necesaria reforma del edificio original por el arquitecto Jaime Cobas y un dramático parón en el proyecto durante más de cuatro años, el compromiso efectivo del actual equipo de gobernanza del RUM con el museo y el nombramiento de su directora, Zorali de Feria, desde abril de 2014, han propiciado una nueva etapa que culminará con su apertura en los próximos meses. Quizá por ello la expectación en Mayagüez sea aún mayor, lo cual justifica nuestro interés en dialogar con su nueva responsable y en que ella comparta con nosotros cuáles serán sus líneas de actuación en los próximos años.

Rafael Jackson: Antes de abordar sus directrices en MuSA, me gustaría saber más sobre tu decisión de trabajar en el ámbito de los museos.

Zorali de Feria: Mientras estaba completando mi bachillerato en Teoría del Arte en el RUM, colaboré con el Museo de Arte de Ponce (MAP) en la conservación de unas obras de Francisco Oller. Pero aún no tenía decidido que iba a dedicarme por completo al trabajo en los museos. Eso vino un par de años más tarde, al tiempo que realizaba la maestría en Estados Unidos. Allí tuve la oportunidad de beneficiarme de un internado en el Montclair Art Museum (New Jersey) y otro en el MAP, con el cual seguí colaborando al tiempo que trabajaba con el Museo del Barrio (New York). Yo no había recibido hasta entonces educación en museos y, para mí, fue muy enriquecedor entender el nuevo enfoque y la dinámica del Museo del Barrio con la comunidad puertorriqueña que vivía en otra realidad. Aprendí muchísimo con la artista María Domínguez, que dirigía trabajos comunitarios allá. Pero añoraba Puerto Rico, así que regresé tres años más tarde.

RJ: Y es entonces cuando te integras a tiempo completo en el MAP. Hablemos brevemente de esa etapa.

ZF: Mi primera encomienda en el MAP fue como directora de educación: era lo que el museo necesitaba en ese momento, aunque el trabajo de registradora de colección siempre me había apasionado. En cuanto surgió la oportunidad, pasé al registro, y estuve al frente del mismo durante doce años. Es curioso que la opinión general crea erróneamente que el trabajo de registro se limita a reunir la información básica y preparar la ficha técnica de las obras, cuando en realidad implica tener un conocimiento completo (cuantitativa y cualitativamente hablando) de toda una colección.

RJ: Supongo que, a lo largo de esos doce años, los cambios experimentados en el ámbito cultural y económico influyeron en tu trabajo diario.

ZF: Absolutamente, y no comenzaron con la crisis: la cuestión presupuestaria, que había que aquilatar incluso varios años antes, propició el reto de colaborar con otras instituciones. Por tanto, creí necesario ampliar mi formación iniciando estudios doctorales en Business Administration. De esta manera aprendí a combinar las necesidades del mundo de las artes con los requerimientos del mundo de los negocios cuando lo ameritaba la situación. Las colecciones se convirtieron en “activos”, pero ese cambio de lenguaje y de actitud era necesario para afrontar la nueva realidad de los museos, no solo a nivel local sino también internacional. De modo que en mi trabajo se añadieron asuntos relacionados con la importación y exportación de las obras para las exhibiciones temporeras (para las cuales tuve que formarme en comercio marítimo y asuntos de aduana), además de los contratos y las negociaciones con las instituciones que nos prestaban o a las que prestábamos las piezas. Uno de los momentos más memorables fue la llegada de la escultura de Roy Lichtenstein a Puerto Rico, por la dificultad de su transportación debido a su enorme tamaño y porque significaba, también, una nueva etapa para la historia del MAP.

A esto hay que sumar mi participación en la reinstalación de las colecciones del MAP. Fue una tarea, más que de montaje, de reinvención del museo. Se pasó de un montaje por escuelas, que confieso que sigue siendo mi preferido, a otro temático, de contrapuntos, según la concepción del anterior director, el Dr. Agustín Arteaga. Y al público y a los medios ese cambio les encantó, lo cual benefició grandemente al museo.

RJ: Pese a toda tu trayectoria y tu compromiso profesional en el MAP, ¿qué te llevó a abandonar dicho museo para aceptar la dirección de MuSA?

ZF: Al ser mayagüezana y egresada del RUM, aceptar la encomienda era volver a casa. Pero a mí me gusta ser también un “agente de cambio”: la experiencia en Ponce me facilitó enormemente la tarea. Por otra parte, me ofrecía la posibilidad de trabajar con mis antiguos profesores como colegas. No quiero olvidar que otra de las cosas que me ayudaron a decidirme fue prestar la atención que se merecen las colecciones del Recinto, que forman una parte importante de nuestro patrimonio y en las que MuSA puede desempeñar una gran responsabilidad y procurar su conservación.

RJ: Este aspecto influirá en el reto de MuSA ante los nuevos comportamientos culturales, ¿cómo pretendes afrontarlos?

ZF: En general, el interés de las personas por la cultura ha evolucionado en los últimos años. Como demuestran los estudios realizados por el National Endowment for the Arts desde 2012, la participación de la población norteamericana en el mundo de las artes tradicionales ha variado sensiblemente, incluyendo en este ítem la visita a los museos y a su programación cultural. En principio se pensó que había disminuido cuando, en realidad, había cambiado la manera en que una parte del público disfruta de ellos, ya que lo hace virtualmente, empleando herramientas tecnológicas como las apps o la internet. Por ello, no voy a abrir un museo a la manera tradicional, pues contamos con los datos que corroboran tales cambios. Vamos a implementar la experiencia en el museo con contenidos digitales, que ayuden a los visitantes a afrontar su visita a MuSA. De acuerdo con ello, los estudiantes e investigadores de Ingeniería Eléctrica y en Computadoras del RUM han diseñado una aplicación del museo para smartphones y tablets dirigida a aquellas personas que no puedan realizar el recorrido guiado pero quieran acceder a los contenidos digitalmente. No vamos a llenar mucho las inteligencias múltiples ni creo en las exhibiciones cargadas de contenido.

RJ: ¿Has llegado o vas a llegar a acuerdos con otras dependencias o entidades del RUM además de la que acabas de señalar en Ingeniería?

ZF: La investigación debe estar presente como refuerzo a MuSA, pues no somos una galería de arte. Por poner un ejemplo: para los contenidos digitales contaremos con el apoyo académico del RUM, pero no los limitaremos al área de las artes, sino que se realizarán conexiones con otras áreas, como las ciencias sociales, biología, física, matemáticas, etc.

RJ: ¿Cómo se van a disponer visual y museográficamente las colecciones de MuSA?

ZF: La colección de Agustín Stahl, que sobrepasa las 585 acuarelas, se destinará al piso inferior, que es el más oscuro. El reto principal es su fragilidad, por tanto, se expondrá una media de 80 o 90 por ciclo, ya que habrá que rotarlas cada tres meses para evitar los problemas derivados de exposición e iluminación. No todas se podrán exponer, ya que debemos evitar el deterioro de las más frágiles por luz o manejo. Para lograr que todo el público pueda apreciar la colección entera, será digitalizada y se realizará una restauración igualmente digital, siguiendo los patrones llevados a cabo por otras instituciones, como el Smithsonian. Sí se expondrán aquellas que tengan, por mencionar un ejemplo, manchas de óxido, pues es inherente a su antigüedad. Creo más en la conservación preventiva que en la que borra los efectos de la historia y de la “vida” de las piezas de arte. Se aprovechará la muestra de las acuarelas de Stahl, para crear un jardín con algunas de las plantas y especies catalogadas por Stahl en sus acuarelas.

RJ: ¿Las acuarelas serán lo único que se exponga en ese piso?

ZF: No. La colección de Stahl convivirá con otra sala dedicada, por lo menos en la primera etapa de vida de MuSA, a los deportes. Aunque se trate principalmente de un museo artístico, hay espacio para otras cuestiones importantes en el Recinto. Han sido muchos los logros deportivos del RUM a largo de su historia y deseamos honrarlo en una pequeña sala. Con ello tendremos acceso a un público distinto al que se interesa por el arte… Yo quiero que la gente venga acá a divertirse, que se sienta acogida en un espacio creativo, así que tendrá el mismo espíritu de diversión y creatividad que el resto del museo.

RJ: ¿Qué podrán ver los visitantes tras la apertura del museo? ¿Estarán todas las colecciones disponibles?

ZF: La exposición de Stahl no la visualizo en la inauguración. En la que será la primera etapa aún no contaré con mi equipo al completo: aparte de mi asistente, estamos en proceso de contratar una persona para el Registro de colecciones tras la convocatoria pública que se está realizando. Eso nos limita para abrir todo el museo al cien por cien. Por tanto, la apertura tendrá lugar con una exposición temporera. Su título provisional es “Antes y ahora”, se expondrá en las salas principales y en ella se plasmará lo que es el Recinto como coleccionista. Vamos a cubrir desde los orígenes del Departamento de Humanidades hasta los artistas presentes: de esta forma honramos a artistas de calidad que, además, son educadores. Muchos artistas que actualmente están trabajando salieron del Recinto. Y, teniendo en cuenta a los estudiantes, servirá para enseñarles que uno no se hace artista de hoy para mañana, sino después de miles de horas de trabajo. La curadora será Melissa Ramos, quien conoce en profundidad las colecciones del RUM y nos está brindando una ayuda incalculable. La documentación y la exhibición de las colecciones del Recinto servirá para traer a la luz toda una serie de obras que, hasta ahora, han estado decorando oficinas y que poco a poco serán expuestas en un espacio de arte.

RJ: Dentro de todo ese volumen de obras pertenecientes a la colección, están las correspondientes a Marcos Irizarry…

ZF: Exacto. La exposición de Marcos Irizarry se incluirá en el programa de actividades de 2016. Debe hacerse mucho trabajo previo al montaje: hay varios bastidores que cambiar, los grabados van a estar conservados en materiales libres de ácidos e identificados en sus correspondientes gavetas… Ello condiciona los tiempos para la muestra. El simple hecho de desenrollar algunas obras y montarlas en bastidores expansibles, que vienen de Nueva York, requiere un tiempo y un dinero suplementarios de los que no siempre es consciente quien no se dedica a las tareas del museo. Por fortuna, todo el mundo en el Recinto ha sido comprensivo con estas dificultades. Aprovecho para mencionar que tenemos las placas de los grabados, en las que habrá que trabajar también. Lo más revelador ha sido comprobar que conservamos en el RUM algunas de las placas de las obras expuestas ahora mismo en la muestra del Museo de San Juan y que pertenecen a su colección: los estudiantes que colaboran con nosotros ya han identificado varias con mucha paciencia y, con ello, participan activamente en el proyecto.

RJ: Hasta ahora la conversación se ha centrado en las exposiciones. ¿Cuáles son los planes en la política educativa de MuSA?

ZF: He formado un comité creativo que cuenta con profesores de Artes Plásticas, junto con el Dr. Leonardo Flores (profesor del Departamento de Inglés) y la Dra. Noemí Maldonado (profesora de Humanidades y Teatro). Además de las conferencias académicas, apuesto por una programación muy interactiva, que atienda todos los frentes. La labor del comité es y será la de identificar recursos internos para crear actividades relacionadas con el museo.

RJ: ¿Qué papel desempeñará MuSA en relación con la comunidad mayagüezana y la costa oeste en general?

ZF: MuSA no puede ser exclusivamente “el museo del Colegio”. Tiene que ser un mirador cultural para el municipio y para el área. Debemos tener en cuenta el papel del aeropuerto de Aguadilla como receptor de un turismo que no se desplaza necesariamente a San Juan. Por eso será necesario visibilizar el museo como una oferta cultural, que no sea necesariamente la oferta tradicional, para aquellos visitantes que deseen otras alternativas aparte de disfrutar de la naturaleza. Otro aporte añadido de MuSA al trabajo con la comunidad será su alianza con el proyecto del RUM “Ciencia sobre ruedas”, divulgando en este caso el arte y el museo a través de una serie de guaguas. El primer proyecto será difundir la obra de Stahl. Para el segundo proyecto estamos trabajando con el Dr. Romaguera: pensamos establecer una relación entre arte y actividad empresarial, enseñando a los jóvenes cuáles son las vías de trabajo para los futuros profesionales en el ámbito artístico.

RJ: Antes de concluir, recientemente se ha abierto la Casa Defilló en el centro de Mayagüez, ¿albergas la posibilidad de colaboraciones futuras con ella y con el Museo de Hostos?

ZF: Tengo la suerte de contar con ex compañeros de trabajo en ambas instituciones. Celebramos recientemente una mesa redonda en la Casa Defilló y esperamos concretar alianzas en el futuro, tanto en la política cultural como en cuestiones espaciales. Por ejemplo, cuentan con un lugar ideal para la realización de talleres cuya envergadura no pueda cubrirse acá y sería estupendo tener su apoyo en ese sentido. Sería interesante establecer circuitos de arte para los visitantes, con el horizonte de “Puerto Rico, capital americana de la cultura”. Con el Museo de Hostos no hemos tenido ningún acercamiento por el momento. Existe el reto de la distancia, especialmente si pensamos en los circuitos que acabo de mencionar. Sí veo probable establecer acuerdos de colaboración y de préstamo, no solo con Hostos sino en general: las obras han estado demasiado tiempo encerradas en depósitos y ya es hora de que el público las disfrute en MuSA y fuera de sus instalaciones.

Print Friendly, PDF & Email

2 Comments

  • August 19, 2015

    Wilfredo Irizarry

    Dispuesto a colaborar tel. 370-3091 y 806-1316. Creo que el Municipio de Mayagüez estaría dispuesto a colaborar. Habría que confirmarlo.

  • August 16, 2015

    Carlos Fajardo

    El Museo lleva muy Buena dirección y planes estupendos. Es una entrevista con mucha información Gracias, Zirali y Rafael.