Antes y después de Homar: su obra en el contexto actual

Una aproximación a la obra de Lorenzo Homar debería ser muy acertada en estos días en que se debate acerca de la estructura del Instituto de Cultura Puertorriqueña y la institucionalización/desinstitucionalización del arte. Son días también en que se discute la Ley para Fomentar las Industrias Creativas en Puerto Rico. A su vez, diferentes colectivos se remiten a proyectos como la División de Educación a la Comunidad o intentan resucitar programas emergidos durante los años de Luis Muñoz Marín.  Esto último nos obliga a mirar hacia mediados del siglo XX y comparar nuestra situación actual para repensar el papel del gobierno sobre la gestión cultural en el país o, más allá de la gestión, para pensar en la posibilidad de construir una cultura bajo un punto de vista (ya sea partidista o ideológico) que podría ser muy constreñido.Esto último distó de lo que planteaba Muñoz Marín en su intento de vender una idea de un constructo cultural autónomo, desligado de cualquier partido. Definitivamente, explorar las aportaciones o el rol del Maestro Homar en la escena artística y cultural a partir de la década de los cincuenta resultaría en una investigación muy pertinente dadas las circunstancias que nos rodean, justo en la conmemoración del centésimo aniversario de su natalicio.

Lorenzo Homar: Xilografías es una muestra de algunos ejemplares del artista, que continúa abierta hasta diciembre en el Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Esta exposición procura resaltar la figura de Homar, quien supo aprovechar su inconmensurable talento al explotar las cualidades y el potencial expresivo de este medio gráfico. Entre xilografías de grandes dimensiones y con una amplia riqueza lineal y formal destaca(entre otros elementos compositivos) el letrismo. Homar poseía un don para diseñar e imprimir letras que, a pesar de ser distintivas unas de otras, se integraban en un mismo estilo, dando así un sentido de unidad a la pieza. Al encararnos con su obra, no se le puede restar mérito a tan excelente legado plástico, algo que este polifacético artista nos dejó como parte de nuestro patrimonio cultural tangible.

            

Sin embargo, la curaduría de Xilografías fue pensada para presentar obras de Homar desde una perspectiva técnica, o con el fin de recalcar la figura de Homar como artista y no su dimensión como agente de gestión cultural o social en su época. Una constante en los recorridos ofrecidos a la exhibición por varios artistas fue la narración de vivencias compartidas con Homar, en aras de honorar su cuantiosa generosidad, admirable intelecto y hechizante carácter. Pero dejaron pasar una valiosa oportunidad para mencionar el papel que jugó Homar al fundarse el Centro de Arte Puertorriqueño (CAP) junto a sus contemporáneos de la Generación del 50 como Rafael Tufiño, Félix Rodríguez Báez, Julio Rosado Del Valle y José Antonio Torres Martinó. No se habló sobre la importancia de la producción artística del CAP a la hora de apuntar hacia lo netamente puertorriqueño ni del contenido sociopolítico de las ediciones que se trabajaron en ese entonces, dentro y fuera del Centro. Y a excepción de la pieza El Maestro, donde aparece el líder nacionalista Pedro Albizu Campos, no se observa la temática de compromiso social en muchísimos grabados del artista, pertenecientes a ese período y décadas posteriores.De haberse contemplado, se podría estableceruna comparación entre esas ediciones y la obra actual de artistas emergentes que han tanteado el activismo en el arte, ya sea en el medio gráfico o en cualquier otra manifestación. En definitiva, con tanto del Maestro que se puede señalar en este preciso momento, parece que se han postergado todos aquellos asuntos para dar paso al sentimentalismo anecdótico que exhibe este trabajo curatorial.

A la misma vez, las obras xilográficas de Homar quizás no sean el mejor detonante para entrar en dichos tópicos, ni ejemplifican la amplia obra del artista, quien recurrió principalmente a la serigrafía. A partir de esa premisa, esta pequeña exposición cumple con otra serie de cometidos pedagógicos/culturales, con miras a romper el hielo en lo que se anticipa será un muy intenso y productivo año de escrutinio y homenaje a la vida del artista. Si evaluamos el hecho de que pueda tratarse del primer acercamiento de muchos puertorriqueños a la figura de Homar, es factible entonces apelar a lo romántico de su persona y describir su formación como artista, además de enfocarse en datos biográficos y técnicos del Maestro. No obstante, se debería tener la prudencia de no subestimar al público que se dará cita en la muestra, lo cual obliga a preguntarse: ¿por qué estas xilografías de Homar y no otras?

Unicornio en la Isla es quizás la pieza icónica de toda la obra de Homar, por ser probablemente la más exhibida. Me atrevería a apostar que puede apreciarse una copia en todos los recintos de la Universidad de Puerto Rico, así como en museos e instituciones alrededor de toda la Isla, además de las reproducciones en residencias de aficionados al arte o personas allegadas al artista. Esta composición es sin duda paradigmática. El juego con el grosor de la línea y el cambio entre luces y sombras; el dinamismo que producen las curvas e incluso algunas incisiones rectas que irrumpen en contra de la fibra-de una soberbia limpieza y minuciosa precisión-,la sabia combinación entre el texto y el paisaje nocturno tropical, todo ello indica que no en balde se le considera a Homar como el padre del grabado puertorriqueño. Y hay que admitir que no importa cuántas veces uno se pare frente a una de estas copias, siempre es posible descubrir algún detalle pasado por alto anteriormente. Por otro lado, las xilografías del poemario de Violeta López Suria, Cáncora, son piezas que resultan refrescantes y no tan indulgentes como pudiesen ser las Plenas, por ejemplo, las cuales sí invocarían el folclor puertorriqueño aún de forma más expresa.

A raíz de lo planteado durante el recorrido del artista y profesor Martín García, se abrió paso a una interesante conversación en la que se debatía si es correcto o no considerársele a Homar como ilustrador. Claramente el artista ilustró libros como Los Renegados, un testimonio de su ferviente amor por el libro y por la tradición del libro ilustrado. Sobra decir que el grabador trascendió la ilustración en dicho ejemplo, pero a la vez el debate levanta dudas sobre la certidumbre o fiabilidad de cómo se concibe al ilustrador hoy día. Independientemente de que su esencia continúe siendo su función visual y comunicativa, la ilustración, como medio o como fin, merece despojarse de prejuicios y ser apreciada tal cual es, ya que precisamente por la desmitificación de la ilustración es que se percibe esta pieza incluso más honesta que muchas otras obras de arte.

Y aunque tanto el grabado como la ilustración están pensadas para su reproducción, algo que se pudo percibir en esta muestra es la casi deificación de Lorenzo Homar. Una cosa es su relevancia histórico-artística, la cual no debe ignorarse, pero ese deseo de perpetuar la vida de un artista fenecido resulta hasta morboso. Hay que medirse y desapegarse. En ese sentido, habría sido más oportuno discutir la necesidad –o la innecesaria gestión – de institucionalizar el arte. Y nuevamente se dirige la línea de pensamiento hacia este círculo vicioso que nos obliga a cuestionarnos por qué no se desempolvaron otras obras más, si al final esa es la principal misión del museo: poner en circulación las obras que conservan en sus almacenes para darlas a conocer a todo tipo de audiencia, sin considerar su bagaje cultural.

 

Quedan aún grandes expectativas para la próxima exposición que contendrá serigrafías de Lorenzo Homar. Crucemos los dedos para que se les abra brecha a todos estos temas que no se profundizaron en la presente muestra. Esperemos que se hable de los años en que el Maestro dirigió la DivEdCo, del carácter pedagógico de sus carteles dentro de este proyecto y de cómo varía su estilo entre la sencillez didáctica y la complejidad compositiva. Después de todo, sería injusto medir el éxito de una exposición particular cuando muchas otras instituciones expondrán obras de Homar a lo largo de un año. Y ciertamente la obra y la persona de Lorenzo son demasiado ricas como para poder abarcarse toda en una sola muestra. Lo imperativo, después de todo, es que no se fuguen las oportunidades ni que se aparte la mirada a estos “tabúes” de la realidad actual.

La exhibición Lorenzo Homar: Xilografías, estará abierta en el Museo de Historia, Antropología y Arte, de la Universidad de Puerto Rico – Recinto de Río Piedras, hasta el 30 de septiembre de 2013. Para más información, pueden contactar al teléfono 787-763-3939.

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5 Comments

  • […] Antes y después de Homar: su obra en el contexto actual […]

  • February 15, 2015

    H

    […] sentido tras leer las rigurosas argumentaciones de Marimer Gómez Claudio en estas mismas páginas (leer). Sin embargo, al contemplar de nuevo –una y otra vez– los excelentes grabados de Homar, y al […]

  • […] Publicado originalmente en la revista digital de crítica de arte, Visión Doble. http://www.visiondoble.net/2013/09/15/antes-y-despues-de-homar-su-obra-en-el-contexto-actual/ […]

  • October 1, 2013

    Flavia Marichal Lugo

    Estimada Marimer:

    Como parte de las celebraciones del Centenario de Lorenzo Homar, decidimos realizar dos pequeñas exposiciones del artista, en el espacio -muy reducido- en la sala donde también está ubicada la pintura El velorio, de Francisco Oller, pues, en el mes de julio, inauguramos la exposición de arqueología que ocupa el resto de la Sala de Exposiciones del Museo de Historia, Antropología y Arte. La primera muestra en memoria del Maestro se titula Lorenzo Homar: xilografías y la segunda Lorenzo Homar: serigrafías. Esta última se presentará de octubre a diciembre. Ambas exposiciones se pensaron para presentar “obras de Homar desde una perspectiva técnica o con el fin de recalcar la figura de Homar como artista”, como bien señalas en tu crítica. El título de ambas lo afirma. Estas muestras van dirigidas a mostrar lo que un artista puede crear sin tecnología, ni computadora, solo con su mano diestra y el trabajo disciplinado. Como bien afirma Homar mismo: “Creo que a los estudiantes hay que enseñarles honradez, dominio de su oficio, entusiasmo y pasión y estoy seguro que llegará el día en que esas manos bien entrenadas harán grandes obras, tal como decía William Morris: que los ojos los verán después de hechos. Hay que ser muy duro con la disciplina artística. En Puerto Rico hay mucho talento, pero muy poca vocación, y sin vocación no hay disciplina, y sin disciplina no puede haber libertad ni el arte ni en ninguna otra cosa”.

    Al organizar la exposición, en ningún momento pensamos en mencionar el papel de Homar en la fundación del CAP, ni para “explorar sus aportaciones o rol en la escena artística y cultural a partir de la década del cincuenta”, pues son temas que se han discutido en las exposiciones El cartel en Puerto Rico (1946-1985), La xilografía en Puerto Rico 1950-1986 (1986), La estampa serigráfica en Puerto Rico: cuatro décadas (1987) y Abrapalabra: la letra mágica. Carteles de Lorenzo Homar 1951-1999 (2001), organizadas por el Museo. No sé si has leído los ensayos publicados en los respectivos catálogos . En el ensayo de La estampa serigráfica, Norma Rosso comenta sobre los experimentos serigráficos que realizó Homar y su desarrollo técnico en el medio hasta la década de 1980. En el catálogo Abrapalabra -el cual puedes conseguir en el Museo- se comenta ampliamente sobre su vida, su desarrollo como cartelista e ilustrador en los tres talleres en los que trabajó –División de Educación de la Comunidad (DIVEDCO), Taller de Gráfica del Instituto de Cultura Puertorriqueña y el Taller personal- y su legado al pueblo puertorriqueño. En estas tres exposiciones, como en otras que organiza el Museo se presentan continuamente diversas obras de la colección. Dicho sea de paso, están muy bien guardadas y conservadas, por lo que la utilización de la palabra “desempolvar” no viene al caso.
    En las exposiciones no se pueden tocar todos los temas que nos interesan, como bien sabes. Tu interés puede dar paso a otras exposiciones temáticas en donde se exploren los temas que sugieres. ¿Por qué estas xilografías de Homar y no otras? Para la exposición de xilografías en 1986, pude estudiar cada una de las obras que Homar realizó en este medio desde 1946 hasta 1986. Para la muestra, seleccioné las “cuatro grandes” –Línea clásica, El unicornio, Bonito Norte a la Cáncora, y El Maestro- porque son íconos del grabado puertorriqueño que muchos estudiantes sólo conocen por imágenes en libros. Estas obras son muestra de una admirable técnica e innegable fuerza expresiva, en las que podemos observar el corte de la línea, su dedicación y su disciplina, destrezas de un excelente grabador.

    También seleccioné dos ejemplos de textos, en los que no hay imagen –Texto Kafka y Texto Joan Amadés- que demuestran su interés en la forma de la letra, la tipografía y la caligrafía, y su destreza como grabador. Por último, Homar sentía pasión por la ilustración y el diseño de libros, por lo que incluí una vitrina donde se exhibieran ejemplos de su labor como ilustrador y los grabados que hizo para las portadas de la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, que por años fue ilustrada por los mejores artistas del momento. Mencionas que ‘las xilografías’ (en plural) del poemario Cáncora, de Violeta López Suria, son piezas refrescantes. ¿Conoces otras ilustraciones para el poemario? Homar sólo hizo una: la de la portada, que es la que se incluye en la exposición. La incluí porque, además de evidenciar su destreza y habilidad en el corte fino y de gran precisión, se relaciona con el mar de El Unicornio y con la obra Bonito Norte a la Cáncora, tema recurrente en la obra de Homar. Quizás otro, hubiera seleccionado obras diferentes….Pero cada curador tiene su propio criterio de selección y como dije, cada obra expuesta es icónica.

    No entiendo por qué mencionas que “debería tener la prudencia de no subestimar al público”. En ninguna exposición organizada por el Museo jamás lo hacemos. Por el contrario, las exposiciones están diseñadas para brindar la excelencia e información documentada con bibliografía a todo tipo de público.
    Con cada exposición que organizamos en el Museo, se hace un calendario con actividades complementarias que añaden información a los temas expuestos. Las visitas guiadas con los artistas y discípulos de Homar se organizaron para que hablaran precisamente de la técnica xilográfica y nos proveyeran de memorias y anécdotas desconocidas para nosotros y que amplían nuestro conocimiento sobre el artista. En la conferencia dictada por Aracelis Ortiz Azancot se discutió el tema del libro de artista Los Renegados y la ilustración del libro. El Dr. Nelson Rivera ofreció la conferencia titulada “El Maestro, ante El Maestro”, en la que se discutió el interés de Homar por el pensamiento político del prócer Pedro Albizu Campos. En la obra Unicornio en la Isla, el tema político también está presente. ¿Leíste el poema? Lo político está presente en la obra de Homar. Dicho sea de paso, la obra política de Homar más directa y explícita está en las caricaturas que realizó durante su vida y de las cuales, el Museo Pío López de Cayey organizó una excelente muestra titulada Homar: Homo Humoris (2005), curada por Elvis Fuentes.

    Ya hice la selección de la exposición Lorenzo Homar: serigrafías y la única obra que incluí de tema abiertamente político es Sacrificio frente a las torres (1981). No voy a incluir carteles, porque no es mi fin, y no tenemos el espacio. Lamento defraudarte… Si quieres ver otras obras visita la exposición organizada por Luis Abraham Ortiz en la Escuela de Artes Plásticas. Si quieres ver carteles de deportes visita la exposición Legado artístico deportivo de Lorenzo Homar, organizado por la Caribbean University. Los carteles de los Juegos Panamericanos se expondrán en el Museo del Deporte de Puerto Rico. Se pueden organizar numerosas exposiciones temáticas sobre el artista y, claro, queda mucho por investigar. Quizás puedas hacer la próxima investigación.
    Por último, mencionas que la muestra da paso a “un sentimentalismo anecdótico” y que la muestra “es la casi deificación del maestro” y “ese deseo de perpetuar la vida de un artista fenecido resulta hasta morboso. Hay que medirse y despegarse”. En la exposición no se deifica, sino que se afirma su importancia para las artes puertorriqueñas, pues Homar es, sin duda, uno de los grandes artistas de nuestro tiempo. Como escribí en la introducción: Homar reunía los elementos que caracterizan a un gran artista: una vasta cultura; un perfecto dominio de la forma; férrea disciplina; un gran ímpetu creativo; amor entrañable a la patria que lo vio nacer; una visión abarcadora del ancho mundo; interés en todo lo humano y en todos los acontecimientos políticos, sociales, y culturales del mundo en el que le tocó vivir. Fue maestro de maestros, y uno de los grandes artistas de nuestro tiempo. Con esta pequeña, pero interesante muestra de su obra celebramos su centenario y su legado para el pueblo puertorriqueño y para la Humanidad.

    Todos disfrutamos de su talento y de su obra. Homar es un ejemplo a seguir por todos los estudiantes que piensan seguir una carrera como artista, pues debemos honrar, recordar, estudiar y aprender del legado de los grandes hombres y mujeres luchadores que vivieron dedicando su vida al desarrollo de nuestra cultura y de nuestra Patria. O, porque mueren, ¿deben ser olvidadas sus enseñanzas y sus memorias? ¿Por qué entonces se continúan organizando exposiciones retrospectivas de artistas del pasado? ¿Por qué se conmemoran sus centenarios? Porque legaron una obra a la humanidad que admiramos y que dio paso para que otros desarrollaran nuevos estilos artísticos. Honrar, honra, como decía José Martí.

    Flavia Marichal Lugo
    Directora
    Museo de Historia, Antropología y Arte
    Universidad de Puerto Rico
    Recinto de Río Piedras

    • October 9, 2013

      Marimer Gómez Claudio

      Estimada Directora,

      Le agradezco que haya tomado de su valioso tiempo para comentar detalladamente mi artículo, así como por las referencias incluidas. Lamento que muchos de mis comentarios hayan sido malinterpretados, tomando como expresiones literales aquello que tenía un sentido metafórico.

      Espero haber expresado con claridad en mi texto cómo mi interés ha sido delimitarme a un análisis de la obra de Lorenzo Homar tomando como perspectiva sus numerosas y valiosas aportaciones, a cien años de su nacimiento y dentro del contexto y las circunstancias actuales, de ahí el título del mismo. Entiendo, obviamente, que usted toma la decisión sobre el enfoque de la exhibición en base a su mejor criterio. Creo, como usted, que un maestro como lo es Homar merece la mejor de las honras, pero entiendo que puede haber diferencias en la manera en la que esta se efectúa en una exhibición y en sus recorridos, ya sea recurriendo a exaltar detalles de su biografía con motivo de su centenario o bien contextualizando su producción en el mundo actual del arte para que los jóvenes podamos valorar la importancia de su obra.

      Lamento que el debate no se diera de otra forma, pero veamos esto como una puerta abierta para discutir o evaluar las diferentes metodologías que se pueden emplear a la hora de aproximarse a la obra de un gran artista.

      Gracias nuevamente.